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Jill y Mateo( gigolo peruano) entre sábanas

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Yo (el gigoló peruano) en muchos momentos he salido con varias mujeres constantemente por mi “trabajo”. En muchas de esas citas tuvimos relaciones sexuales y esto, a los 24 años se me hacía casi habitual, desde ya un buen tiempo siempre teniendo las precauciones que se debe tener o deberían tener cada una de nosotros al tener relaciones con sus parejas o “parejas ocasionales”. El tiempo me enseñó muchas cosas entre ellas a diferenciar el servicio( de un GIGOLO ) y la amistad. Sin embargo, ya hace unos años atrás( por lo menos 3 años) yo había servido en LA MARINA DE GUERRA DEL PERÚ y en esos tiempos recién comenzaba en los viajes esporádicos, venido de una familia de militares esto de los viajes era común, en una de estas primeros viajes una “estrella” del momento o lo que se le conoce como personaje fugaz me contrató mediante una agencia( de gigolós en Lima). Ella era relativamente joven y un poco tímida aunque en la televisión se vea diferente, esa ese mes era pleno verano, nos fuimos a una playa por el norte del Perú, fueron 3 días que según ella “eran y serán sus más inolvidables” vacaciones en los cuales tuvimos sexo (ella y el gigoló peruano) en innumerables ocasiones, más tiempo la pasábamos en la habitación que en el resto de los lugares, algo peculiar era que pese a ya ser una mujer al parecer , así lo descubría ella no era muy experimentada y detestaba a los patanes( como por lo menos todo Lima puede detectarlos a cientos de kilómetros), siguiente con mi narración tenía un miedo particular que era el de quedar embarazada y en esos días ambos descubrimos muchas cosas uno del otro, fueron momento extasiantes, alguna terraza y estacionamientos fueron testigos de cada gemido y explosión de placer . En una ocasión yo había salido, porque ella iba a realizar una fiesta para una amiga o más que una fiesta era una suerte de reunión con algunos amigos y amigas, bueno me supuse que el segundo día terminaría todo, me fui a otro hotel -en Lima (Cuckold Peruano)- llamé a la agencia para informar que manden el automóvil para regresarme a Lima, pero sucedió algo curioso me invitó a su fiesta como su amigo con el cual estaba saliendo, juro que en toda la noche no mencioné más de 40 palabras( ya que no quería que me preguntaran nada, sólo que supieran que no deseaba hablar, o que alguna de las mujeres que estuviesen en el lugar me mencionara “ha tu eres el gigoló que estuvo conmigo la semana pasada”), ya al finalizar la noche ambos terminamos en la habitación todo terminó en movimiento muy sexuales.

Tengo que decir que al principio estaba un poco nervioso estar en la habitación con ella por distintos factores, mi nerviosismo rápidamente cedió… Fue una grata experiencia. 

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Ese tiempo para mí era un borrón... las cosas típicas ... fiesta, colgando, y no hacer algunas obligaciones , pese a mi estricta disciplina inculcada pasaron a ser la norma para mí. Jill (la mujer con la que fui a una de las playas del Norte, me contacto-evidentemente no coloco su verdadero nombre por privacidad y no podría hacerlo-) y me empezó a llamar en varias ocasiones, pero como todo en ese tiempo ya se estaba desordenando parte de mi vida, solicité algunas semanas a la agencia. Necesitaba un descanso de ello ( de brindar servicios de gigoló en Perú) o de propiamente de ella, necesitaba encontrar una solución y así que decidí realizar un par de cosas que tenía pendientes una de las cosas era seguir con el tema de la universidad. Así que para que el primer mandato, era reincorporarme no puedo quejarme fue una de mis mejores decisiones, lo segundo era negociar mis tiempo. Unas de las últimas cosas era ver a Jill y conversar sobre un par de temas,  Jill me llamaba por lo menos una vez por semana. Era fascinamente interesante aparte de hermosa y no quería seguir involucrándome con ella para no terminar de vincularme con ella. Ahora no me jacto de nada, sólo de saber aclarar el tema con Jill. Esta relación entre nosotros era puramente sexual - sexual oral, explorar cada parte de su sexualidad sin llegar al exceso donde el sexo se comienza a tonar sórdido -

Debo reconocer que la comenzaba a pasar bien con ella y tenía unos de los cuerpos más caliente Lima que he visto hasta la fecha. Después de dos meses entre citas, nos encontramos solos en su casa. Una cosa llevó a la otra y más tarde esa misma noche, me fui abajo en ella. 

Recuerdo que esa noche. Ella sabía a miel pura ...

En fin el sexo es placer, no es necesario llegar a tener una pareja para disfrutar de ello , ya ven el caso de Jill contrató a un GIGOLO PERU, para brindarle servicios íntimos. Lo importante es saber poner los límites y no excederse, hay que saber vivir la vida.

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